Comedor de la escuela La Barnola de Avinyó

Los comedores de las escuelas son espacios generalmente muy ruidosos: conversaciones de los alumnos, sonidos estridentes y bandejas metálicas, avisos de los monitores…

Si la sala no está trabajada acústicamente, las reflexiones sonoras generadas rebotan en las paredes del espacio y provocan reverberaciones y sonido de fondo generando una alta contaminación acústica.

Está demostrado que los efectos de esta contaminación afectan a la salud de los alumnos, monitores y docentes tanto fisiológica como psicológicamente, y la OMS advierte que una exposición a largo plazo puede desarrollar diferentes enfermedades.

Por este motivo en la Escuela La Barnola d’Avinyó nos pidieron ayuda para solucionar el problema. Después de efectuar las pruebas de RT60 correspondientes, donde se midió una RT60 de 2,28, nuestros técnicos llevaron a cabo la instalación de placas acústicas para conseguir un espacio acústicamente confortable que ya no suponga una amenaza para la salud de las personas que usan esa sala.